La fulgurante irrupción de Iker Vadillo en el Real Zaragoza: “Alguna que otra lágrima ha caído, es un luchador”
Hace un año, Iker Vadillo comenzaba una ilusionante temporada en el CD Robres, de Tercera RFEF. Cedido desde el Real Zaragoza, el atacante aragonés afrontaba una campaña que acabaría siendo clave en su carrera. Era el segundo préstamo consecutivo tras haber destacado ya el curso anterior en el Caspe, pero fue en la localidad monegrina donde el ahora jugador del primer equipo blanquillo dio el estirón definitivo que le llevaría, apenas unos meses después, de vuelta a la Ciudad Deportiva para liderar a un Deportivo Aragón al que trató por todos los medios de salvar de un descenso inevitable. amunra-opinie.pl
Doce meses después de aquella llegada a San Blas, Vadillo protagoniza una fulgurante irrupción que le ha llevado a acaparar focos y protagonismo en un Real Zaragoza al que ya se asomó a finales del curso pasado y en el que no ha parado de cumplir sueños desde el verano. Su impacto fue tremendo desde la pretemporada en Boltaña, donde Iker ya tenía al cuerpo técnico en el bolsillo. Ni siquiera un problema muscular fue obstáculo en una carrera que el zaragozano afrontaba a velocidad de crucero, como la que derrochó para marcar a la UD Logroñés con un tanto marca de la casa firmado a base de velocidad, desborde y definición. Entonces, Ibai lo ubicó como delantero centro y su rapidez llamó la atención de una afición que comenzaba a familiarizarse con ese jugador espigado, fino y desequilibrante al que no tenía identificado.
Desde entonces, todo ha pasado muy rápido. El trabajo de persuasión hizo efecto y el Zaragoza sorprendió al renovarlo como jugador del primer equipo a todos los efectos. Debutó oficialmente en Tarragona para añadir un sueño más a una lista presidida por un objetivo: ser titular con el primer equipo, algo que logró el pasado sábado ante el Antequera en el Ibercaja Estadio. “Estábamos en la fan zone junto a un grupo de padres relacionados con el fútbol. Ahí nos enteramos de que Iker iba a ser titular y no pudimos evitar las lágrimas. Piensas que no puede estar pasando”, recuerda Carolina, madre del jugador zaragocista. A su lado, Aitor, su padre, todavía se emociona al recordar la escena. “Se hace un nudo en la garganta. Aún se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Es un gran orgullo”, afirma.
Ha pasado todo tan rápido que no resulta fácil no instalarse en una nube, pero “intentamos llevarlo con los pies en el suelo, aunque no es fácil gestionar tanta ilusión. Alguna que otra lágrima ha caído”, reconocen.
El primer alegrón ya tuvo lugar en Tarragona, donde Vadillo debutó oficialmente con el primer equipo, aunque la derrota redujo la alegría. “Yo estaba muy nervioso y, de hecho, ni siquiera me comí el bocadillo. Carol es aún más nerviosa y que esté sentada es todo un logro. Sin embargo, Iker nos dijo que había estado muy tranquilo y que se había sentido uno más dentro del grupo”, subraya Aitor. “Es que sabemos lo que le ha costado llegar hasta aquí y el esfuerzo y el trabajo tanto de él como de los que hemos estado a su alrededor”, añade Carol.
Todo empezó en el CD Prados del Rey, escenario de los primeros pasos futbolísticos de Iker, que permaneció en ese club, cerca de la residencia familiar en Utebo, hasta que, muy pronto, el Real Zaragoza se fue de cabeza a buscarlo cuando todavía era alevín. “Fue sorprendente e ilusionante, algo inesperado siendo tan pequeño. Ahí comienzan las emociones fuertes”.
Robres y el estirón
Ya en el último año de juvenil, Vadillo fue cedido al Caspe, donde completó una buena temporada ensombrecida un tanto por una lesión de tobillo que le dejó tres meses fuera. Pero fue en Robres, en Tercera RFEF, donde Iker “dio el estirón decisivo”. Allí, en un club “familiar en el que era el referente y donde se sentía como en casa” Vadillo tuvo toda la confianza que necesitaba para sentirse importante. “Valoraban mucho su trabajo y eso le hizo crecer”, lo que no pasó inadvertido para el Ebro, club nodriza del CD Robres, que lo reclutó para jugar media docena de partidos con el equipo de Segunda RFEF, entre ellos, uno ante el Utebo, su localidad natal, al que marcó un gol que celebró “a medias”.
Semejante acelerón llamó la atención del Real Zaragoza, que, a través de David Navarro, lo llamó a filas en un momento de extrema necesidad tanto para el primer equipo como para el filial. “Le dijimos que lo pensara y que quizá era mejor acabar la temporada en el Ebro, pero él siempre lo tuvo claro. Tenía que volver. El Real Zaragoza es su casa y lo lleva dentro”, dicen sus padres, que definen a Iker como una persona “muy trabajadora, constante y perseverante que no para de esforzarse para hacer realidad sus sueños. Sabe hacer grupo y es muy querido por su gente. Es un luchador”. Y extremadamente discreto. De hecho, no dijo nada de su renovación hasta “un día antes”, asegura Aitor. “Es muy prudente y no comenta nada en casa hasta que no lo tiene muy claro. Me costó reaccionar cuando me llamó para decírmelo pero hasta para dar una noticia así es frío el tío”, bromea Carol. “Yo estaba trabajando cuando me lo dijo. Aún me emociono al recodarlo porque no pude evitar derramar un par de lágrimas. Nos hizo una ilusión tremenda”, dice su padre, que, como Carol, recalca el “indispensable papel de los abuelos” en la hoja de ruta hacia el éxito de Iker. “Hay mucho trabajo detrás no solo nuestro sino también de ellos a la hora de traerlo y llevarlo pero también en lo que aconsejar se refiere. Han sido decisivos”, sostienen ambos.
Vadillo, hermano mayor de Aritz (16), ya es mayor. 21 años cumplirá el viernes el atacante de moda del Real Zaragoza. Un futbolista experto en cumplir sueños. “Dice que le impactó la salida al campo el otro día desde el túnel. Pero eso será poco comparado con lo que sentirá cuando lo haga en La Romareda. Ese es otro objetivo por cumplir”.
Horario y dónde ver el París Major 2026 en directo, online y por TV
El circuito Premier Padel celebra su decimos´petimo torneo esta semana con el París Major, que se disputará en Roland Garros con la presencia de las mejores parejas masculinas y femeninas.
Los eventos de la Major reparten un total de 2.000 puntos, por delante de los P1 (1.000) y de los P2 (600). En total hay cuatro torneos de categoría Major durante la temporada y el de París es el primero después de que se tuviera que suspender el de Qatar, programado para abril, debido al conflicto bélico en oriente medio.
El cuadro principal del torneo que se disputa en París se inicia este 7 de septiembre y finaliza el 13 de este mismo mes. El torneo reparte un total de 1.044.849 euros en premios. El cuadro principal arranca este lunes a las 16.00 horas (CET), con la primera ronda masculina. El martes arrancará a las 12.00 h. (CET) mientras que el miércoles lo hará a las 11.00 h. (CET) el jueves se iniciará la jornada a las 12.00 h. (CET), el viernes y el sábado lo harán una hora más tarde, a las 13.00 h. (CET) y la jornada del domingo 13 con las finales como protagonistas arrancará a las 14.00 h. (CET).
DÓNDE VER PREMIER PADEL POR TV
El Premier Padel Tour 2025 y el París Major se puede seguir en abierto a través del canal oficial de YouTube, de Premier Padel, en concreto, las tres primeras rondas del torneo.
En España, a partir de cuartos de final se puede seguir también a través de la plataforma de pago Movistar+ en los canales M+ 2 (dial 176), M+ Ellas V (dial 66) y M+ Vamos (dial 8 y 53).
En Latinoamérica, ESPN ofrece la competición en directo y en vivo. En Italia ofrecerá la señal SKY, en Francia será Canal+ y en Portugal se puede ver el torneo a través de Sport TV.
Además, a partir de cuartos de final, Red Bull TV también ofrece los partidos en directo a través de su servicio de streaming.
El nuevo Barça, buenas sensaciones y muchísimo trabajo por delante
"Tenemos que aprovechar al máximo el partido, porque será el único amistoso de toda la pretemporada", decía Aleksander Sekulic a la prensa catalana en Encamp antes del duelo del domingo contra el MoraBanc Andorra. "Vamos por el buen camino", dijo el esloveno tras la victoria por 95-101 en la prórroga (88-88).
"Que nadie piense que vamos a estar a tope ahora. Estamos construyendo un edificio y eso nos va a llevar mucho tiempo", comentaba Tyrese Martin a SPORT en una entrevista exclusiva que verá la luz en breve. Son dos resúmenes perfectos para explicar lo que se vio en tierras andorranas y lo que puede esperarse del equipo.
Debe ser la primera vez en la historia reciente que el Barça presenta 11 caras nuevas e incluso hay otra en el 'tintero', la de ese pívot diferencial para el que hay dinero en caja y ninguna prisa. Eso sí, será un fichaje no extranjero, ya que el tener que descartar a uno en la Liga Endesa podría lanzar el mensaje de que la prioridad es solamente Europa.
Lo primero es que será un equipo divertido. El nuevo estilo de juego estará marcado por el músculo, por la velocidad, por el juego en transición, por la defensa intensa y por un ritmo que irá más acorde al baloncesto actual que el de la pasada temporada, cuando toda la columna vertebral del equipo estaba por encima de los 33 años.
Tyrese Martin (16 puntos con 4/8 en triples) se mostró en la primera parte como un finalizador estelar, una mezcla entre la explosividad de Mike James y el talento en el tiro de un Kyle Kuric que rayó a gran nivel el domingo con el Andorra. En la segunda parte estuvo más desconectado, pero debe ser uno de los líderes en anotación.
Otra de las sorpresas más agradables fue Olivier Nkamhoua (14 puntos y 8 rebotes), un 'cuatro' que recuerda a Oscar da Silva, pero muy mejorado. El finlandés es más potente y mejor en el rebote. También destacó en la prórroga un Umoja Gibson (seis puntos y seis asistencias) que destaca por su defensa asfixiante y por sus penetraciones pese a estar en 1,85.
Con 13 puntos y 11 rebotes, Joel Parra parece ahora más 'cuatro' que 'tres' y será clave si termina de afinar la puntería desde el triple (3/8). Cumplió de sobras Olek Balcerowski, quien impuso sus 219 centímetros y acabó con nueve puntos y cuatro rebotes (dos en ataque), al igual que un poderosísimo Josh Nebo con nueve puntos, seis rebotes y sensación de dominio bajo el aro.
Stanley Umude fue letal cuando cogió el ritmo (es un Myles Cale muy mejorado) y acabó con 15 puntos (17% en triples), Darío Brizuela estuvo mal en la primera parte y brillante en la segunda, con nueve puntos seguidos. Juan Núñez debe ir cogiendo el ritmo (dos puntos y tres asistencias) y Justin Robinson no estuvo cómodo (cuatro puntos con siete tiros).
Por último, el recién llegado Justin Minaya y el canterano Agustín Ubal apenas tuvieron minutos, lo mismo que el jovencísimo Mohamed Dabone. A todo ello hay que unir que el capitán Kevin Punter no jugó por un tema de cargas, que Yoan Makoundou no lo hizo al faltarle entrenamientos y que uno de los pesos pesados, Tosan Evbuomwan, se recupera de un problema de hombro.
Los puntos a trabajar
El partido ofreció una pléyade de aspectos que deberán trabajarse en los entrenamientos. El primero es el gran peligro que suele ir de la mano de estos estilos tan radicalmente veloces: las pérdidas. El Barça acabó con 16, de las cuales cuatro fueron de Robinson y tres de Parra y de Brizuela. Ahí las claves son los entrenamientos y la paciencia.
Otro detalle importante es el qué hacer cuando el contraataque y la transición rápidas no son posibles. De hecho, ahí estaba el gran punto débil del Barça de balonmano revolucionario que implantó Xavi Pascual. Ante el MoraBanc Andorra, faltaron ideas a medida que los ataques se alargaban y ahí toca profundizar con el paso de los partidos.
Con tantísimos fichajes, las sinergias tienen que irse construyendo desde el vestuario, creando complicidades entre jugadores que se vieron por primera vez hace siete días. Ese trabajo y esa coordinación irán ayudando a pulir el tema de las pérdidas, pero también cómo interpretar los bloqueos directos o, por ejemplo, si Josh Nebo continúa directo hacia el aro o va por la derecha.
